Tristezas Ibéricas


En esta afortunada península que compartimos los españoles y portugueses tenemos muchas tristezas. A nivel nacional nosotros siempre tendremos nuestra pena, penita, pena… Ellos, nuestros vecinos, tienen la suya propia, su saudade, tan particular y nostálgica, tan arraigada en esa franja de tierra que se asoma al Atlántico, que hasta dio nombre a un movimiento literario, y que es difícil definir en español pero, ya si nos metemos en las tristezas españolas, sus primos gallegos la traducen más o menos como morriña. Ya metidos en faena los flamencos tienen sus fatiguitas; los cartageneros nos han contagiado a todos sus Suspiros de España; en Madrid, Madrid somos tan pichis que echamos de menos nuestra ciudad desde México –esto viene al caso, como ahora veremos- a pasitos cortos y ritmos de organillo; los castellanos, en su severa austeridad prefieren entristecerse como sus campos: verdear con mesura para agostarse dorados al sol de la meseta.

Pero hay tristezas menos evocadoras que ahora recorren esta esquina de Europa y que avergüenzan hasta al más caradura. Resulta que Portugal quiere apropiarse del quinientos aniversario de la primera circunnavegación de la Tierra sólo con la excusa de que Magallanes era portugués. Y pasan por alto, ya no que el que terminó fue Juan Sebastián Elcano, sino también que fue España quien la financió porque su rey no hizo caso a tan gran marino y olvidan también que a lo largo de todo el viaje, e incluso antes, hicieron lo posible por boicotearlo. Y mientras tanto en Sevilla, punto de origen de aquella increíble aventura, presumen y promocionan desde el ayuntamiento aquello sin dedicar un miserable euro a su presupuesto. Ya lo que es en nuestro país la infamia es para caerse redondo. Resulta que no vamos a conmemorar tampoco el quinientos aniversario de la conquista de México por un español inmortal, con sus claros y oscuros, llamado Hernán Cortés. Un señor extremeño que con unos pocos de españoles con más arrestos que Viriato y unos miles de aliados tlaxcaltecas entre otros, doblegó a un vasto imperio criminal, asesino e inhumano. Aunque también desarrollado, valeroso y bello, hay que reconocer. La última ha venido de la otra punta del orbe y es que resulta que el Trump de Filipinas – o el Orbán, o el Salvini, o el Farage, o el Abascal, analogías hay para aburrir- me refiero al ridículo presidente Duterte, quiere cambiar el nombre de su país, con todo el derecho oiga, pero porque resulta que Felipe II era un vil genocida que impuso el catolicismo y arrinconó al tradicional (¿?) islam de aquellos lares. Y se olvida también de que los genocidas y los asesinos que se pasaron por el forro a la población nativa fueron los gringos y en época tan tardía como en 1898 o los japoneses cuarenta años después, con españoles despellejados incluidos.

Dan ganas de enfadarse por dejar, una maldita vez más, que otros escriban nuestra Historia pero lo cierto es que ya provoca más tristeza que otra cosa. Porque además resulta que la españolísima –no se dan cuenta de que lo son más que nadie- izquierda acomplejada no es capaz de reivindicar nuestro periplo a lo largo de los siglos como si fuera propio y deja, otra maldita vez, que los rancios de siempre se apropien de ella y la cuenten a su manera y con ello engañen a chavales que se creen que son los únicos que la defienden. A lo mejor dentro de cien años la cosa ha cambiado pero si yo tuviera algo de dinero apostaría sobre seguro.

Pues eso, no son nuevas, pero son tristezas muy ibéricas que harían las delicias de los románticos, de Rosalía de Castro o de Yosi el de Los Suaves.

 

Carral del Prado.

Anuncios

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s