Sólo una mano


Quiero sólo una mano para guardar tu pelo y descubrir con un simple gesto el paraíso para mis besos. Quiero sólo una mano y cinco regalos de delirio, el de cinco yemas rozando tus mejillas, y aún el tiempo para que las dos más pillas puedan subir a visitar tus pómulos en las tinieblas. Quiero sólo una mano, pero quiero la más grande de todas las manos, para juntar bajo ella tus dos rodillas y protegerlas de los caprichos de la atmósfera. Quiero sólo una mano porque pretender tener dos sería ofender al firmamento y burlar a quienes con el han soñado alguna vez despiertos. Quiero sólo una mano que se enfríe para ti en verano y se caliente en el invierno, que sea seca en días lluviosos y frene al viento en el mes de enero. Quiero sólo una mano porque es acto y es escena, y en los pellizcos confesos de sus dedos está el deseo que esconden los labios en los besos. Quiero sólo una mano para que cuando empiece la obra no haya más palabras ni versos, sino sólo manos, sólo mi mano encontrando en tu mano cómo cerrar los huecos.

 

Jaime Pérez-Seoane de Zunzunegui

Anuncios

Opina

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s