Batman: The dark knight rises: Nunca un murciélago había volado tan alto (ojo: leves spoilers)


Antes de entrar en la sala de cine, mis expectativas sobre la tercera entrega del Batman de Christopher Nolan eran muy altas. Difícilmente podía superarse la segunda, bueno, cualquiera de las dos anteriores. Desde luego, no esperaba lo que ví.

Pongámonos en situación: Ocho años después de acabar con la peor plaga de asesinos que hasta la fecha habían apestado Gotham (liderada por el inigualable Joker con el que Heath Ledger se ganó el óscar) y tras poner fin a la campaña de asesinatos del justiciero venido a chalado, Harvey Dent, “Dos caras” (Aaron Eckart), Batman ha desaparecido de la escena en pro de la paz y del interés público.  El murciélago había sido tomado por un vil asesino al acabar con Harvey Dent, el único fiscal cuya mano dura había limpiado por fin las calles de Gotham, y tanto el como el comisario Gordon (Gary Oldman) prefieren mantener esta versión, asegurando un periodo de calma en la ciudad gótica. Aún apaleado por la pérdida de su amada, Rachel, la cual se había disputado con Kent, y todavía lisiado por sus oscuras aventuras como murciélago, Bruce Wayne vive escondido en su mansión.

Entretanto, una nueva ola de terror se germina en las alcantarillas de la ciudad, desde donde el vigoroso y subversivo Bane (Tom Hardy) sigue a rajatabla un plan que se presume terminará por destruir Gotham para siempre.

A medida que se van desvelando los planes de Bane para destruir la ciudad, Wayne recupera la necesidad de combatir contra este nuevo mal, lo que su inseparable Alfred (Michael Cane) interpreta como un deseo de morir de un alma demasiado herida. Con la ayuda del comisario Gordon (Gary Oldman) y de un joven policía de pasado similar al suyo, Wayne retomará la senda de la justicia y tratará de convertirse en héroe por última vez. La fortaleza física y la irreprimible maldad de Bane hacen que termine casi matando al murciélago (como contaba el cómic). Con Batman fuera de escena, el ejército subversivo de Bane completa su revolución y pone en jaque a todo el país. Mientras Bruce Wayne recupera su salud y el miedo a la muerte, el descendiente de Ra´s al Ghul y heredero de la Liga de las Sombras tendrá en la palma de su mano la posibilidad de completar su venganza. Con un argumento ya de por si maestro, Nolan se guarda un as en la manga que magnifica la película. Con permiso de Nolan, eso sí, la última palabra la tendrá el caballero oscuro, que para eso se despide de esta trilogía.

La película cubre tantos ángulos que es muy complicado tocarlos todos en una sinopsis que no resulte demasiado larga. Lo que si puedo adelantar es que a la fiesta se suman personajes fundamentales, entre ellos Selina Kyle (Anne Hathaway), Lucius Fox (Morgan Freeman), Miranda Tate (Marion Cotillard) y Ben Mendelhson (El ambicioso Dagget), sólo por mencionar algunas de las estrellas que mantienen el brillo en el mundo gótico de las sombras.

 Lo mejor:

–  La de Batman no es la única máscara: Los personajes de la entrega desvelan su lado más oscuro y se ocultan bajo una “sonrisa ensayada ante el espejo”, como dice Blake a Wayne en un momento del film. Todos pueden ser héroes y todos pueden ser villanos.

 – Bane: Hecho de otra pasta y motivado por otras causas, pero tan malo y genial como el Joker de Ledger. Su leitmotiv reside en el amor y en una causa política generada por un pasado de sufrimiento injusto  y de consecuencias irreparables.  Como todo villano que se precie, tiene un punto débil muy relacionado con el origen de su plan. Tom Hardy se sale.

 – El lado humano: La tercera entrega muestra Bruce Wayne más humano. Debilitado físicamente y desposeído de su fortuna, Bruce tiene que resurgir desde casi la muerte. Eso lo convierte  en un héroe mucho más grande. Por su parte, Alfred enseña su amor paternal por Bruce.

 – Los giros inesperados, la especialidad de Christopher Nolan: Cuando parece que la historia llega a su fin, el joker del séptimo arte tiene un comodín en la manga que lo hace inmejorable.

Lo peor:

 – La relación Wayne (Batman) – Kyle (Catwoman): Aunque Anne Hathaway sorprende con un papel rebelde a más no poder, la conexión entre ambos no se termina de entender. Al final la cosa se pone mejor.

 – Los momentos U-S-A: Batman no deja de ser una película de héroe de comic. Las banderas de barras y estrellas, los huérfanos en un autobús escolar, y las frases de último minuto sobre la heroicidad anónima son parte del trato.

Cuando entré en la sala de cine, no imaginé que el murciélago pudiera volar tan alto. Ahora sólo quiero volver a verle hacerlo una y otra vez.

Jaime Pérez-Seoane

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3 pensamientos en “Batman: The dark knight rises: Nunca un murciélago había volado tan alto (ojo: leves spoilers)

  1. jazzmoreno

    super buena esta película, Batman the dark knight rises, es un excelente film que te sorprende a cada instante, me encantan las actuaciones y toda la producción en general, sin lugar a dudas es muy recomendable.

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